¿Qué puedo hacer si mi hijo hace rabietas cuando no le doy lo que quiere, como un juguete, me grita, llora y no se para hasta que le de lo que me pide?

Esto también lo hace en el colegio y molesta a sus compañeros por lo que se distrae y ha bajado su rendimiento escolar.

¿Cómo puedo corregir estos “berrinches” para que no los haga en mi casa ni en el colegio?

Dependiendo de la edad, los niños buscan la expresión emocional a través de sus conductas. Muchas veces estas conductas no son adaptables dentro de su entorno social ni con el grupo de pares y suele desembocar generando otras dificultades en el área emocional y de atención-concentración, ya que estas áreas están directamente relacionadas con las alteraciones de conducta que pueda presentar nuestros hijos.

Es importante mencionar que cuando nuestros hijos identifican las dificultades en su rendimiento escolar, debido a la falta de concentración, pueden presentar alteraciones emocionales como disminución del sentido de autoconfianza y autoeficacia, agresividad producto de la frustración, irritabilidad, baja autoestima, entre otros.

Para corregir estas conductas es importante que tomemos en cuenta los siguientes puntos: Los agentes estresores que se pueden presentar dentro del ambiente donde se desarrolla mi hijo, las características personales tanto de los padres como del niño y las formas de corregir utilizadas con anterioridad.

A partir de ello podemos identificar alguna técnica que este acorde con las características de nuestro hijo y la familia. Una de las técnicas mas utilizadas dentro de nuestros programas de intervención es el Reforzamiento positivo. En el caso que está en consulta, se podría utilizar esta técnica para reforzar la atención cuando el niño responda ante una conducta deseada como mantenerse en silencio, jugar ordenadamente, seguir las indicaciones, entre otros. También es muy favorable el uso de reforzadores emocionales como las caricias, besos, abrazos o decirles algún cumplido al cumplir algún trato.

En la Institución La Luz de un Ángel, utilizamos técnicas y metodología lúdica-vivencial, bajo un Enfoque Integrador, que incluye la participación del niño, familiares y colaboradores educativos, ya que buscamos el bienestar del niño, niña y adolescente dentro de los múltiples ambientes en donde se desarrollan y sobretodo se trabaja en conjunto para que desarrollen recursos personales que les permitan tener calidad de vida familiar y personal.